Un guitarrista extranjero visitaba la ciudad condal por segunda vez en su carrera y me fui con unos amigos a ver el concierto.
Llegamos a la cola entre 1 y 2 horas antes del comienzo y ya había bastante gente esperando. Los primeros llevaban varios días esperando e incluso les habían dado un número de orden para que pudieran irse a descansar un rato sin perder su sitio. Hubieran llevado aún más días si no fuera por que fueron amenazados por un grupo de hijos de la gran puta con
La gente que hacía cola también podría clasificarse como grupo, aunque estos si que tenian educación, inteligencia, personalidad propia y, la gran mayoria, pelo. Eran todos fans del guitarrista así que supongo que comparten con él su caracter amigable y bondadoso.
No se demoró más de unos minutos la apertura de puertas y diligentemente fuimos entrando a la sala. Algunos no pudieron entrar por ser menores de 16 años. Fue una pena para ellos y un bajón para nosotros.
Por fin entramos en la sala. Estaba situada dentro de una vieja nave industrial pero disfrutaba de muy buen sonido y luces
El marchandising del artista quedaba cerca de la puerta de entrada. Este fue más bien escaso y caro, aunque de calidad. Varias camisetas y algun accesorio. Nada de música. Me he enterado que el artista ha fundado su propia discografica recientemente y por eso no puede vender material de la anterior compañia.
El escenario estaba pues en el lado contrario. Ya había fans apiñados formando las primeras filas frente al escenario, esperando a su idolo. Nosotros nos colocamos detras de ellos pero sin apelotonarnos. No quedaba mucho para empezar y los nervios del público eran palpables.
Por fin salió y se armó el escandalo. Se cubrió con una sombrilla negra hasta que llego al micrófono y empezó la primera canción.
Antes lo he definido como guitarrista aunque realmente es mucho más. Aunque la guitarra es su fuerte, gozaba de muchas otras cualidades. Es cierto que su voz no es la mejor del mundo pero si la mejor que podría cantar sus canciones.
La forma de tocar la guitarra es única en el sentido de dominar todos los estilos, trucos e incluso posturas. Hay quien dirá que no es innovador y que no ha inventado nada pero es un maestro con este instrumento y eso es lo que le hace inigualable.
El repertorio musical fue muy variado en cuando a estilos aunque centrado en la guitarra y todas las formas humanas de tocarla. Todas las canciones gozaron del ánimo, voz y coreografía del público desde que empezaron hasta que acabaron.
Y es que el artista supo manejar al público como quiso e incluso lo hizo participe improvisando una canción que el mismo gentío le pidió. Una canción con un trozo en castellano, un idioma que el artista ya empieza a dominar, lo que quedo demostrado por la cantidad de frases que nos brindó de memoria.
También supo hacer que nos pusieramos a sus pies hablando en inglés. Nos contó cómo había cambiado su vida desde que ha sido padre, que jamás abandonará ni la música ni a sus fans y que mientras ellos quieran el seguirá tocando.
Creo que no soy el único que salió de la sala pensando que iré a su próximo concierto aunque tenga que recorrer 10.000Km.
En este último parrafo es dónde debería decir, además de quien fue el artista, el número de asistentes. Pero mejor lo dejo a vuestra elección:
Opción A: es un español que cree que un verso es un modelo de Fiat. Fueron unas 50.000 personas.
Opción B: es un americana rubia con buen culo. Fueron unas 100.000 personas.
Opción C: es un japonés que lleva toda su vida tocando. Fueron unas 1000 personas.

Nombre: Ivan






